martes 13 de enero de 2009

Tintín y el Vaticano

12-01-2009
El periódico oficial del Vaticano aclara que Tintín no es gay


Vaticano – El pasado sábado, la edición impresa de L'Osservatore Romano, el medio de prensa oficial del Vaticano, dedicó un artículo con llamada en portada a Tintín, el héroe del cómic, en el que recogía la polémica surgida a raíz de un artículo de Matthew Parris en The Times en el cual el ex-diputado conservador británico (y columnista abiertamente gay) sacaba del armario a Tintín. Para el periódico vaticano, se trata de una "polémica insulsa". Ellos lo tienen muy claro: Tintín no es gay. Para defender su postura, L'Osservatore Romano se hace eco de las opiniones del psiquiatra Serge Tisseron, recogidas por el diario francés "Le Figaro" , para el cual considerar gay a Tintín es una "extrapolación ilegítima". Según Tisseron "en Tintín la dimensión sexual está ausente, nunca se define". "En Tintín, en realidad, todos los personajes son niños". El periódico vaticano expresa que Tintín no es más que "el héroe que todos quieren ser, el amigo que todos quieren tener". Gianfranco Gorla, traductor de Tintín al italiano, también lo tiene claro. "¿Tintín gay? Pero si es un niño… ". Respecto a la ausencia de cualquier relación afectiva conocida entre Tintín y algún personaje femenino, Gorla comenta que "en esos años las mujeres aparecian en los cómics sólo para meterse en problemas y ser salvadas por el héroe de turno".

------------------------------------------

Bueno, bueno, bueeeeeeeeeeeno… Aquí hay tela para cortar, y hacerse un traje de los que llevaba la Pompadour. Aún quedarán retales como para instalar cortinas en todo el Petit Trianon, y nos sobrará incluso para la capa de Luis Candelas con doble forro…

No es gay, porque es un niño… Como si los niños fueran espíritus puros. Joder, yo recuerdo perfectamente tener 10 años, y sin saber lo que quería decir ‘gay’ ni haber sido pervertido por ningún pederasta, me hacía una ilusión enorme ver las películas de Sissi, y soñar vagamente que podía ponerme aquellos trajes tan bonitos y tan fru-fru-ndosos; o ver la película del domingo por la tarde en la que siempre había una chica a la que salvaba el chico fuertote y con faldita corta –solían ser de romanos-, y soñar vagamente que yo era la chica y me salvaba Toñi, que era el compañero de colegio que ganaba todos los campeonatos deportivos del curso… O sea, no sabía que era maricón, pero lo era, con ganas y sin vuelta de hoja. Afortunadamente, la vida le va enseñando a uno cómo se llaman las cosas…

Por otra parte, “cuando el río suena…”. Lleva mucho tiempo sonando el río de la mariconería de Tintín –llamemos entre nosotros a las cosas por su castizo nombre, lo de gay está bien para obligar a los heteros a aceptarnos y tratarnos con respeto, mientras a muchos de ellos se les revuelven las tripas y se les suben los congojos al cuello porque en el fondo les da pánico aceptar sus propios impulsos homoeróticos. Como solía ocurrir con el chico del barrio que nunca fue con chicas, le gustaba jugar con las muñecas de sus hermanas o primas, nunca jugó al fútbol y además ayudaba al cura en la misa, y todas las comadres decían “es que ‘rarillo’…”, y mientras lo decían revolvían los ojos o se guiñaban unas a otras… A Tintín le pasa igual. “Es el amigo que todos quieren tener…” (¿Dónde, me pregunto? ¿Debajo? ¿Encima? ¿Bien dentro…? ¿Bien cogido, en el sentido latinoamericano del término?). Tintín –al que adoro y que es uno de mis iconos pop-culturales- tiene siempre amigos masculinos (Zorrillo en ‘El Templo del Sol’; Chan en ‘El Loto Azul’ y ‘Tintín en el Tibet’; Pst en ‘Stock de Coque’; Abdallah en varias de las aventuras…) Bianca Castafiore es la ‘Mujer Fuerte’ con su toque kitsch a la que todos los mariquitas adoramos platónicamente, viene a ser una Marlene Dietrich, una Mae West, una Sarita Montiel. Y evidentemente, la relación de Tintín con Haddock es tan estrecha como la de Sócrates con Alcibiades, de los que todo Atenas sabía que eran amantes como dios manda (el dios Apolo, que siempre me ha caído mejor que el Jehovah del Sinaí. Y visto lo que sus modernos seguidores están haciendo en Gazah, me refuerzo en mi divina querencia).

El hecho de que el Osservatore Romano se meta a desmentir la ‘gayedad’ (?) del chico es prueba de que es más maricón que un palomo cojo. Porque cuando el órgano de Benedicto XVI Oktoberfest desmiente algo, es porque le han tocado los cirios donde le duele. No falla.

Como colofón lapidario: ¿es que un chico que ha llegado a la edad de ser periodista, y al que llaman “Tintín” sin que proteste, puede ser hetero? Imposible. Es maricón a machamartillo, aunque la única pluma que se atreve a mostrar sea el flequillo revoltoso –que sus buenas horas de peluquería le costará mantener.

3 comentarios:

  1. Por fin puedo comentar :D

    jaja, me ha hecho gracia como has "traducido" el artículo. A mí también me encantaba Tintin cuando era niña (teníamos la colección completa) y realmente me da igual si es gay o no.

    Bienvenido a la blogosfera :)

    ResponderSuprimir
  2. Gracias por la bienvenida y el comentario. Siento que no lo hayas podido hacer antes, pero ni siquiera me había dado cuenta de que no estaba autroizada la función. Es que soy "baby-boomer", y ya se sabe que estamos "technologically challenged", que viene a ser, en castellano llano, tontos del culo para esto de las nuevas tecnologías.

    ResponderSuprimir
  3. Bueno, bueno, con calma. Por algo se empieza. Ya verás como en poquito tiempo te conviertes en un experto en eso de los blogs :)

    ResponderSuprimir